lunes, 27 de mayo de 2013

"Cata cervecera y delicias gastronómicas" - Querétaro.

Mayo 25, 2013
Delicias Gastronómicas y Cata cervecera
El escenario perfecto, el maridaje perfecto

Por: Miritha Porter Arellano, coordinadora de MCCM en Querétaro
  
Cinco de Mayo Experimental es un restaurante dedicado a cocinar desde el corazón pensando en los elementos de la región. Aquí se cocina utilizando los recursos locales y la carta depende de la temporada en la que los visites. En está ocasión nos deleitaron con sus platillos, llenos de creatividad y además, combinaron los sabores con los de la Cervecería Hércules, quien produce cerveza artesanal Queretana. 
 
La familia de Hércules está compuesta por Jenny la Mula, Spinning Jenny, Strong Ambar Ale y una American Blonde Ale que no tengo el gusto de conocer. 

Las cervezas de Hércules están llenas de historias, aunque no son las únicas, porque me parece que detrás de cada cerveza se alberga una historia, seas productor, catador o consumidor. Estás se producen teniendo como escenario una antiquísima planta textilera de la región, que alberga en sus paredes millones de cuentos, sueños, amores, desamores y la vida de toda una comunidad queretana. Además los nombres de algunas de ellas, hacen referencia a maquinarias de los inicios de la vida textilera. 

Jenny la Mula fue una hiladora del siglo XVIII la primera innovación técnica importante del momento y que le dio paso a la época de le Revolución Industrial. Es una cerveza American Pale Ale, con sabor amarga y un olor frutal de cuerpo medio. Color Ambar. 

Spinning Jenny es una English Pale Ale, una cerveza encuadrada en la tradición Británica donde el lúpulo soporta y equilibra el sabor de la malta. De color cobrizo, con una espuma pálida, olor a caramelo y cuerpo ligero. Delicada, en voz de sus autores, es una cerveza que no regaña cuando la tomas. Su nombre también proviene del ambiente textilero. Spinning Jenny, fue una máquina que también servía para producir hilo, pero de manera manual.

Describir la comida me llevaría más tiempo, así que me remitiré a mi platillo favorito. Unos churros rellenos de cajeta, que para variar, eran redondos y no en forma de “churro” que estaban acompañados de un granizado de café de olla. Fueron maridados con una Spinning Jenny y el resultado fue fabuloso, no es que los otros hayan quedado mal, (pero esta catadora no es fan de las American Pale Ale). Esté se llevó las palmas. La mezcla de sabores hacía una fiesta gastronómica – lupulosa que nadie debería perderse.





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